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Visiblemente trans: Un ejercicio de resiliencia

Visiblemente trans

En la sociedad contemporánea en la que vivimos, la visibilidad trans emerge como un tema fundamental en la lucha por la igualdad y la dignidad de todas las personas. 

En el Perú, como en muchos otros lugares del mundo, la comunidad trans enfrenta una serie de desafíos que van desde el estigma social hasta la falta de reconocimiento legal de su identidad y acceso equitativo a oportunidades laborales, educativas y de salud. En este contexto, el Día de la Visibilidad Trans cobra una relevancia aún mayor, siendo una ocasión para reflexionar sobre la importancia de promover la inclusión y normalizar la existencia de las personas trans en todos los ámbitos de la sociedad.


Es imperativo reconocer que la visibilidad trans no solo se trata de ser vistos, sino también de ser aceptades y valorades por quienes somos. La visibilidad trans desafía los estereotipos y prejuicios arraigados, y nos recuerda la diversidad y la riqueza de la experiencia humana. Por eso, es importante recordar que existe una gran diversidad más allá del binario de género: hombres trans, mujeres trans y personas trans no binarias, a quienes pocas veces se les visibiliza. Sin embargo, en muchos casos, la visibilidad trans sigue siendo sinónimo de discriminación y acoso, lo cual es inaceptable.


Uno de los principales obstáculos que enfrentan las personas trans en el Perú es la falta de una normativa que permita el cambio de nombre y sexo de manera administrativa. Actualmente, este proceso se lleva a cabo a través de procedimientos judiciales, lo cual resulta largo y deshumanizante debido a las pruebas patologizantes que solicitan como medios probatorios. Y en los casos con sentencias favorables son apelados por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC), lo que prolonga el proceso judicial por muchos años en el sistema de justicia peruano. La Opinión Consultiva OC-24/17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) establece claramente que este cambio de nombre y sexo debería ser un proceso administrativo, no judicializado, reconociendo el derecho de las personas trans a la autodeterminación de género. 


En el Perú se ha intentado aprobar una ley de identidad, pero lamentablemente no se percibe la voluntad política necesaria por parte de los líderes y tomadores de decisiones. Además, el actual contexto político de incertidumbre, donde no existe una democracia real, donde se violan derechos humanos y existe una mayoría Congresal que se opone a los derechos LGTBIQ+ y todos los temas con la palabra “género”, hace que la posibilidad de una ley de identidad se vea distante.


Es necesario señalar que la transfobia no se borra con información, sino con empatía y acercamiento a las experiencias de las personas trans. Como hombre trans visible, he sido testigo y he experimentado los desafíos en términos de empleabilidad y acceso a servicios básicos. Aunque he tenido la oportunidad de estudiar en la universidad, sé que no es posible para todas las personas trans, lo cual no debería ser un privilegio, sino un derecho fundamental para todos. Las personas trans tenemos mucho que aportar a la sociedad a través de nuestros diversos talentos y habilidades, y es fundamental que se nos brinde la oportunidad de hacerlo.


Es importante reconocer que la visibilidad trans no es un destino alcanzado para todas las personas trans, existe miedo y muchas enfrentan desafíos como la baja expectativa de vida, principalmente debido a la violencia, discriminación y rechazo social que viven por su identidad y expresión de género ya que esto afecta directamente a su salud mental, seguridad alimentaria y vivienda. La visibilidad trans no debería costar la dignidad y el proyecto de vida de una persona. 


Por eso, es fundamental que la sociedad peruana reconozca la importancia de ser visiblemente trans como una herramienta de transformación social y una fuente de fortaleza. La visibilidad trans no solo beneficia a las personas trans, sino a toda la sociedad al promover la diversidad, la inclusión y el respeto mutuo. Solo a través de la normalización y la aceptación de las personas trans podremos construir un país que respete la dignidad de todes sus ciudadanes y garantice una mejor calidad de vida para todos, todas y todes.


 

Bruno Montenegro

Sobre el autor:

Bruno Montenegro

Coordinador del Comité de Género de Más Igualdad Perú y Comunicador por la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Tiene más de 12 años de experiencia como Defensor de Derechos Humanos, además es activista transmasculino arequipeño y realizador audiovisual con experiencia en dirección, montaje y animación. Coordinador de Fraternidad Trans Masculina Perú, Gestor de la Reforma Trans UNSA y Junta Directiva de la Red Internacional de Colectivos Americanos Hombres Trans en Latinoamérica y el Caribe REDCAHT+.


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